Los hornos y incubadoras son equipos esenciales para prácticamente cualquier laboratorio —clínico, industrial, académico o de investigación— porque permiten controlar y manipular la temperatura, ya sea para procesos físicos (hornos) o para procesos biológicos (incubadoras).
Su correcta selección y uso impactan directamente la calidad de resultados, la seguridad y la eficiencia operativa del laboratorio.